5 sept 2012

Suncoastbreaker - Nüskool Classics (1999-2002)



Más aportaciones al género Breaks en forma de mezclas por parte de un servidor. En esta ocasión no se trata de una sesión inédita, como la anteriormente publicada en este mismo blog, puesto que fue subida a la red por primera vez en el portal de música electrónica Emoxion en 2006.

He aquí el tracklist:

1. BLIM - Crazy Things
2. T Power - Running
3. Dub Marines - What I Got (Ain´t What You Need)
4. Andy Jarrod - The Fourth K (Koma & Bones Remix)
5. Chris Carter - Echo Babylon(Atomic Hooligan Remix)
6. Überzone - Bounce (Rennie Pilgrem and BLIM Remix)
7. Elite Force - Here Comes The Flow
8. Atomic Hooligan - In It Together
9. Koma & Bones - High Rollin
10. Rennie Pilgrem and BLIM - Triffid.
11.Digital Pimp - Electric Drive By (Atomic Hooligan)
12. Jason Sparks - Corrupt And Immoral 
13. Koma & Bones - Morpheus.

1 sept 2012

Rennie Pilgrem Vs Blim & Plump Djs Vs Stanton Warriors - Live @ Breakspoll Awards, Fabric - London [25.02.2005]



Me ha entrado la vena musical estos días, así que he decidido subir no sólo sesiones propias sino otras de artistas que para mi tienen un significado especial, puesto que en ese momento fueron la confirmación de que el estilo en cuestión, el Breakbeat/Breaks, estaba virando con sutileza hacia una nueva dirección. Una de estas sesiones es la que se marcaron los señores Rennie Pilgrem y BLIM en Breakspoll, en 2005. Acompañados de la inconfundible voz de Mc Chickaboo y sus 'lyrics', sus mezclas se compenetran a la perfección con la actuación de la maestra de ceremonias. 

Propietario del celebérrimo sello Thursday Club Recordings, precursor del sonido Nüskool Breaks procedente del Reino Unido y aglutinador de una pléyade de pesos pesados de la producción Breaks a nivel mundial, Rennie Pilgrem se alia nuevamente con BLIM para esparcir su propia visión del Breaks, con sonidos que abandonan la oscuridad para adentrarse en la luminosidad de las vertientes Tech, Funk y el que se podría denominar Break Estándar.

Aún haciendo hincapié en la actuación de los dos artistas anteriores, la grabación contiene las de otros pesos pesados como son Plump Djs y Stanton Warriors. Pudiendo considerar a los primeros como la cabeza visible del Breaks y el vínculo más sólido con djs de otros estilos para la fomentación del estilo, los segundos son otros trotamundos de primer calibre que siempre hacen las delicias del público con sus temas pisteros, que encajan aunque el estilo predominante del festival no sea el Breaks.

26 ago 2012

Suncoastbreaker - Lost and Recovered



Aquí dejo una sesión Breakbeat/Breaks que realicé en 2003. Nunca antes la había subido a ninguna página de Internet, ya que durante muchos años creía haber perdido el Cd que la contenía. Y de repente un día, casi por arte de magia, ¡ahí estaba!  De ahí que la haya bautizado como ''Suncoastbreaker - Lost and Recovered''. La lástima es que la calidad del audio no es todo lo buena que debería ser. Aún así, dejo el link para quien quiera pueda disfrutarla, advirtiendo que el bajo volumen sólo se mantiene para la primera canción. También es posible descargarla haciendo click en la palabra 'Share' del skin del reproductor.

Así mismo, haciendo un auténtico esfuerzo mental, agrego el tracklist correspondiente:

Suncoastbreaker - Lost and Recovered (2003)

1. The Spoon Wizard - Shoe Monkey (Phantom Beats remix)
2. Orbital - Nothing Left (Tsunami One remix)
3. Deep Cover - Deeper Inside (Koma & Bones remix)
4. Tsunami One - Hip Hop Phenomenon
5. Hybrid - Burnin' (Breakbeat remix)
6. Skool of Thought - Devastate
7. Blame - Music Takes You (Blim remix)
8. Infiniti - Make the World a Better Place.
9. Buckfunk 3000 - High Volume
10. X-Press 2 - Smoke Machine (Koma & Bones Remix)
11. The Digital Blondes - Antheum 98' (Remix*)
12. The Man of Leisure - ???
13. The Beatpushers - Murto

(*) La remezcla tenía un nombre específico que no consigo recordar.

31 jul 2012

Las mujeres (Cuarta Parte): Alfa-Omega (2)

Esta entrada es continuación de Las mujeres (Tercera Parte): Alfa-Omega(1) que se engloba en la serie que se completa, por el momento, con Las mujeres (Primera Parte) y Las mujeres (Segunda Parte): La burbuja inmobiliaria, el sugerente símil. Realmente se publicó el 20/8/2012, aunque la fecha reflejada sea la de cuando empecé a retocar el correspondiente borrador en Blogger. Ni que decir tiene que el contenido empecé a redactarlo meses atrás, poco a poco, como las hormiguitas.

Ventajas de ser un Alfa:

- Pecador empedernido, no porta biblia alguna que lo guie hacia la luz femenina. Los códigos sexuales inquebrantables no forman parte de su ideario.

- Ninguna necesidad de disponer de una conversación interesante. Onomatopeyas y monosílabos siempre son bienvenidos por las pobladoras de Venus, benefactoras del buen gusto intelectual.

- Sus estados de ánimo no lo comprometen en sociedad. Su ocasional mal humor y formas provocarán preocupación en su entorno, que se mostrará comprensivo e intentará averiguar, cual selecto equipo de psicólogos a su entera disposición, la raíz de su problema y solucionarlo. Nunca es reprendido y ni mucho menos dado de lado como castigo.

- Carta blanca para hacer gala de la mayor crueldad e insensibilidad hacia determinados colectivos. Inmunidad ante la defensa de cualquier postura política, hasta las antidemocráticas. Pero alguien pensaba que todas las mujeres defienden a capa y espada a los más desfavorecidos, abogan por la libertad y son compasivas espontáneamente? La mayoría de ellas lo hacen para aparentar ser inteligentes, justas y empáticas; cuestión de imagen, sobretodo con betas y omegas que no les interesan lo más mínimo, delante de los cuales alardear de valores que no se tienen en todo un acto propagandístico en medio de un mitín imaginario en el que ellas son las protagonistas: 'y puedo prometer y prometo que cuando vea a un niño en silla de ruedas lloraré y tacharé al mundo de cruel e injusto'. Las hay que aunque sean voluntarias de una ong en lucha en el Tercer Mundo, se reirán con un chiste sobre el hambre en el Cuerno de Oro - no confundir con el Cornudo de Oro - contado por el alfa de turno: 'Maaaaaaaaalo. Yo no debería reirme de estas cosas jijijiji'. Quieren polla alfa y unas cuantas barbaridades no las van a hacer desistir, perdone usted. Como decía Groucho Marx: 'estos son mis principios, si no le gustan tengo otros'. Si es que ... ¡qué románticas son estas mujeres que por amor renuncian a sus convicciones!

- Sinceridad total con las féminas. Siendo alfa te puedes permitir el lujo de decirle a la tipa que no te apetece seguir viéndola, lo cual no desembocará en reproches por su parte, ni muchos menos. En cualquier acaso intentará saber, amablemente y sin agobiar, el motivo de tan repentino cambio en tu parecer. Esto no cierra ninguna puerta a que cuando te apetezca darle un nuevo meneo puedas llamarla como si nada hubiese pasado. Así mismo, aún intuyendo que te estás tirando a otras, ella jamás preguntará, más que nada porque de saberlo y seguir contigo, algo a lo que no piensa renunciar aunque sea para limpiarte el sable una vez a la semana, quedaría como una auténtica arrastrada y falta de dignidad a tus ojos. 'Mundo Alfa: comodidad y confort garantizados'.

- Tus aficiones son sus aficiones. Tu pareja priorizará cualquier evento relacionado con tu hobby, aunque se trate del adiestramiento de caracoles para las exclusivas olimpiadas gasterópodas que te montas con tu vecino del quinto, al que, de paso, podrás permitirte tachar de 'friki de mierda', sin que tal apreciación te salpique a ti.
Además, las hay que resultan de gran utilidad cuando se trata de usarlas como sherpas de tu material deportivo, utilleras o incluso aguadoras no oficiales y no remuneradas de tu equipo. Ésas que se tragan tus competiciones sin disfrutar lo más mínimo por desconocimiento de las reglas básicas del juego. Aquéllas a las que dejas de lado desde el preciso instante en el que pisas el centro deportivo y se sientan silenciosamente esperando a que tú termines de jugar, sin rechistar ni mostrar el menor gesto de desagrado ante el tostón que están contemplando. Mostrar interés por tu entretenimiento, por muy absurdo que sea, con el fin último de complacerte, es muy típico en ellas.

- Amor y lealtad incondicionales. El auténtico alfa jamás es traicionado y nunca es dejado. Puede tener menos sustancia y ser más simple que un chimpancé y sus comentarios del mismo valor que el boquear de un besugo, que cualquiera de sus gestos y pensamientos tendrán enamorados a su pareja.

- Sucesión lógica de acontecimientos. El pertenecer a este selecto grupo te garantiza el devenir lógico que se presupone de tus conversaciones con el sexo opuesto. Analicemos, para ello, las vicisitudes a las que se enfrentan el macho alfa y el omega cuando pretenden quedar con una chica que les ha dado el teléfono.

   Macho Alfa

        - Llamada a la chica:  Ella responde, de lo contrario es que estaba realmente ocupada. En ese caso devolverá la llamada, sabedora de que semejante ejemplar no es de los que corren detrás de ninguna falda. Acuerdan quedar a tomar algo.

        - Se concreta lugar y hora:  Ella se presenta a la cita. Aún siendo fuente de quebraderos de cabeza en los hombres, su puntualidad en este caso está casi asegurada. De no acudir habrá razones de peso - muerte de familiar, accidente, despido,...-. y avisará con antelación. No es educación ni empatía, es interés por no perder la oportunidad de llegar a intimar. Tiempo después ella será consecuente y dará el paso para concertar una nueva cita. El mundo funciona con normalidad y es maravilloso ahí en los dominios Alfa. A luego B. B luego C. Los libros de filosofía y lógica nunca mintieron a estos individuos.

Caso opuesto: es él quien no acude. Llamará, con antelación o no, según le dé. La chica lo aceptará, a lo sumo, con seriedad. Él quiere follar y la llama al cabo de los días. Ella responde sin rencores y vuelven a quedar transcurriendo todo con normalidad y sin imprevistos en este nuevo intento. En un mundo ideal, cuando dos personas están en la fase inicial, lo que vive el alfa es lo que debería ocurrirle a todo hombre, puesto que se deduce un interés mutuo. No. Las cosas no se rigen por la lógica en los ámbitos beta y omega.

   Macho Omega

        - Llamada a la chica:  Aquí puede pasar de todo aunque el historial del contacto previo entre ambos sea prometedor. Si ella no responde no se hará cargo de devolver la llamada, casi garantizado. Cómo reacciona el omega? Primero deja pasar un tiempo prudencial hasta cerciorarse de la imposibilidad de que cualquier contratiempo la haya hecho permanecer despegada de su móvil como para demorarse en dar señales de vida, para acabar aceptando la realidad.

                   
Omega mostrando incredulidad e indignación ante su mala suerte

En este punto, sólo una virtual alineación de estrellas junto con los remordimientos de ella conseguirán revertir  un guión que ahora se muestra abocado al fracaso. Un toque, y va que chuta, que parece rezar: 'gástate tu el saldo que ya hago yo el favor de no dejarte tirado'.

Suponiendo que semejante milagro no se haya producido, el omega, si es inexperto en estas lides, se irá a la cama dándole vueltas al asunto; fluctuando su pensamiento entre la amargura por sentirse nuevamente estafado sin pudor y el mal de conciencia por imaginarla atrapada entre un amasijo de hierros en plena autopista, explicación macabra a la llamada que nunca recibió. Al día siguiente, o dejando unos cuantos prudenciales como le aconseja su manual, él la llama. 95% de las veces no encontrará respuesta, señal inequívoca de que está vivita y 'coleando', lo que viene siendo ir de 'colita' en 'colita'. 5% de las veces lo hacen, se inventan una historia y hacen uso de una actitud distante que termine de darle un bofetón de realidad a nuestro querido panoli, sin jamás darle una negativa de forma explícita. El no insiste por vergüenza y ella se va de rositas con su imagen intacta. Y adiós muy buenas.

                   
Banda sonora del sinsentido con el que muchas veces se encuentra el omega

            - Se concreta lugar y hora: Cambio de roles. Donde antes decíamos 'alfa', digamos ahora 'fémina' y donde decíamos 'fémina', digamos 'omega'. La expectación del omega ante su cita es equivalente a la que sentía la hembra con anterioridad. Han cambiado las tornas para ambos sexos con respecto al caso previo y mientras antes la hembra suspiraba por su alfa por pura atracción el omega contiene el aliento, sospechando otro envite letal del burlón destino en su maltrecha autoestima. Es la lucha casi masoquista contra su catastrófico destino. Es intentar invertir la penosa tendencia fruto de sus batacazos en casi cualquier circunstancia. Se convierte casi en un reto por lograr, por una vez, el éxito en sus incursiones por los pantanosos terrenos del amor más que por conseguir a la chica. ¡Ay, la azarosa vida del omega, repleta de desventuras y sinsabores! Considerando que la cita se haya fijado sin ningún escollo, éstos son los posibles escenarios que aguardan a nuestro entrañable omega

 Acudirá, casi sin dudarlo, a su cita, salvo causa de fuerza mayor. Las posibilidades de quedar con chicas escasean y no conviene desperdiciar las pocas que se presentan, aún cuando la aspirante no satisfaga sus cánones de belleza construidos a base de porno e imaginación, que en la mente de semejante pajillero, sin acritud, vienen a ser lo mismo. Lo hará con puntualidad, incluso con antelación, a no ser que se trate de un omega  'apaleao' - auténtico veterano de guerra del fracaso y los plantones - y su cita sea un cetáceo o un orco de lo más granado de la nobleza mordoriana, en cuyo caso puede retrasarse un poco por desgana ante tal panorama o incluso perpetrar su particular venganza hacia el género femenino no acudiendo a la cita, a pesar de que jamás logrará, iluso de él, ni tan siquiera equilibrar la balanza de su personal combate con las mujeres, que es en lo que se han convertido sus aventuras con el sexo opuesto.
                   
Haber llegado al lugar de encuentro, a la hora establecida sin haber recibido noticias que soliciten abortar la cita, no es un seguro de éxito, ni mucho menos. La opción de que ella lo deje tirado nunca se disipa, el propio omega será consciente de ello y ante la más mínima funesta señal no podrá evitar ponerse melodramático y visualizar todas las escenas de su futuro y flamante fracaso, en todo un alarde de masoquismo. Zum, zum, zum... zumbido en el móvil del omega. 'Tac' con el dedo índice tembloroso, sucesor de un pequeño y entrecortado suspiro.
                     
           - Ey, dónde andas? Respuesta A: 'me retraso un poquito, ¿vale?' Para alegría y alivio del colega. Respuesta B: 'Es que mi amiga está rallada por movidas que tiene con el novio, ya te llamo más tarde para contarte' Ésta es una de las muchas respuestas que las mujeres tienen recopiladas para usar en citas omega, incluso en las beta. La frase en cuestión es una declaración codificada que reza claramente 'Mira. Realmente paso de ti tanto, que no tengo vergüenza de decírtelo de esta forma tan humillante y en este momento. Es para que te quede claro, me olvides y no me hagas tener que explicártelo'. 


Aquí la pretendida dejando claro su pensamiento y respeto hacia nuestro omega.
                        
Dado que el juego termina con la respuesta B, centrémonos en la A. 'En la A? Hombre, no me jodas, está claro que la chica va a aparecer sí o sí'. No, el calvario del omega no termina aquí. Cada obstáculo superado tiene como premio un cofre marcado con una pregunta y dentro de éste un sobre con dos posibles respuestas: 'Sí' o 'No'. La aleatoriedad, por muy simple que sea la pregunta, siempre está presente. La victoria sólo se asegura al llegar al panel final de premios, variando desde un sencillo kit de miraditas, complicidad y atracción mutua , culminadas con un beso (jijijijijij) hasta el premio máximo que se esconde bajo una tarjeta que reza '¡Una tremenda follada en este coche!'. Su coche de toda la vida, se entiende.
                          
Continuando con esta alegoría lúdica, el alfa saldría corriendo escaleras abajo, sin que nadie lo hubiese nombrado, se diría así mismo '¡a jugaaaaaaaaaaaaaar!', se lanzaría directamente a por el panel final, se quedaría con todos los premios y hasta se follaría a las azafatas con el beneplácito del presentador. 

¡A jugaaaaaaaaaaaaaaaar!

Y tú en tu casa estupefacto, con las pantuflas y con un pijama de esos a los que se le formaban micropelotillas: - ¿Pero lo habéis visto? Deberían descalificarle, si ni siquiera lo han nombrado -. Y tú familia complacida, ignorándote y comentando lo mono y 'salao' que es: - Qué arte tiene, ¡se merece llevarse el panel!

 
  Locura, sin más. El grupo y la cancion para quien le guste.
                     
¿Por qué me he explayado tanto con el omega y no con el alfa? Porque quedar para este individuo es sinónimo de éxito, de culminar la jugada. De hecho podría haber terminado la exposición sobre el alfa desde el preciso momento en que éste le pide el número de teléfono a la chica y esta se lo da. Pero no hubiese tenido 'gracia', o sí? 'Eto...Eto é un fistro de arfa que se aserca bravido a la hembra y éta le dizeh...ahhhhhhhhhh... le dizeh...lago blanco, lago negro...' Y así hasta el infinito. Porque si en algo era experto Chiquito de la Calzada era en prolongar el chiste por medio de idas y venidas en medio del escenario, comparaciones absurdas, y vocablos intencionadamente mal dichos para terminar diciendo, en este caso, algo como 'y le dizeh eza pedazo de hembra: daaaaaaaaaaame, daaaaaaaaaaaame tu teléfonorrrrrr que te voy a asé la caída de Roma'. Silencio sepulcral. Chiquito empieza a dar bandazos con la mano puesta en el lumbago y un tímido 'no puedor, no puedor' marca el final del chiste. Ahora, sí, ha acabado. Podemos reirnos: 'Jajajajajaja'. 

   - Macho Beta: Es el auténtico comodín. Las circunstancias pueden desarrollarse bajo los designios propios de un omega o bajo la suerte de un alfa. Cabe destacar que el mundo no se divide en alfa y omega. Simplemente, son dos extremos con unas características muy marcadas y unas circunstancias excepcionales merecedoras de un riguroso estudio. De hecho, y siempre desde mi punto de vista (obvio, es mi blog y no el Boletín Oficial del Estado) el macho omega es producto de su entorno y de una serie de catastróficas contrariedades que lo sumen en una espiral de mala suerte - fracaso - mala suerte infinita. O lo que es lo mismo, el macho omega sí que se hace y no se nace.

Las matemáticas son sencillas: eres alfa, sumas (o multiplicas, según se mire) eres omega, restas y si eres beta sumas o restas, según lo demente que sea la tipa.


27 jul 2012

Las mujeres (Tercera parte): Alfa-Omega (1)

He de admitir que las reiteradas visitas que un lector anónimo de Málaga me ha hecho estos  dos últimos días me han empujado a terminar el texto que tenía previsto publicar. Alguien que ha clicado en prácticamente todas las entradas de mi blog debe de estar mal de la azotea,  y, como no quiero que esto acabe en una relación escritor-admirador como en Misery, he decidido adelantar un poco el 'trabajo' y perfilar todavía más mi retrato de las mujeres por medio de la visión que ellas tienen de nosotros. Si no fueras de Málaga no te temería, pero como veo que somos vecinos hay un cierto canguelo porque me puedas partir las piernas si este texto no resulta ser de tu agrado. Eso o eres de una asociación feminista malagueña experta en ver connotaciones machistas donde no las hay y me estás analizando cuidadosamente, engrosando tu demanda con frases sacadas de contexto. Por cierto, me alegra saber que mi blog se menciona en Facebook y recibo visitas desde ahí (guiño, guiño). Bueno, al lío y espero que te guste, loco de internet.

Aún no siendo imprescindibles para leer esta entrada, dejo las dos entregas anteriores por si alguien tuviera interés:


El macho omega encuentra en el macho alfa a su máximo enemigo a la vez que alter ego. Espejo en el que mirarse como proyección del superyo que oculta fantasiosamente tras las brumas de sus anhelos y aspiraciones.

Si el primero hace acopio de una serie de máximas inviolables - 'nunca se debe llamar a una mujer al día siguiente de haberla conocido!' - para lograr la perfección que le conduzca al éxito en el ámbito amatorio, el segundo se dedica a ignorarlas con mejores resultados que nuestro pobre protagonista y sin sufrir el más mínimo percance.

En bares o en discotecas, en la playa o en la montaña, en reuniones de amigos o de trabajo, el alfa suele convertirse en el centro de atención de todas las conversaciones aún sin proponérselo. Ya sea con el don de la palabra, cuando alcanza el grado de excelencia, o sin él, pudiéndose permitir el lujo de tener la boca cerrada, esta máquina del averno se dedica a dejar sin sustento al omega, raquítico y desesperado por llevarse un bocado con el que saciar sus necesidades sexuales y hasta afectivas. En tanto en cuanto sus comentarios no sean soeces en extremo y no emplee malas formas, el alfa puede asegurarse el caer en gracia a sus interlocutores; a los hombres por claudicación, al intuir el currículum del especimen que tienen delante, y a las hembras por irrigación, de sus partes bajas. Sus comentarios rara vez pasarán desapercibidos por muy simples que sean, aquellos mismos que de ser pronunciados por un omega serían dignos del paso de una planta rodadora a sus pies en el lugar de la acción. La intervención más sencilla por su parte recibirá una respuesta casi inmediata, más elaborada y con la creación de múltiples vías de escape por las que acceder a otras temáticas que no tienen otra intención que la de alargar la cháchara, para disfrute de sus pretendientas y futuros aprendices de las andanzas nocturnas y sexuales de su ahora nuevo ídolo.

Es el líder de la manada y su currículum merece el respeto y la admiración entre sus congéneres, situación opuesta a la que se da entre las féminas. Sin necesidad de ser brillante se gana las simpatías, risas y aprobación del resto de machos, símbolo de postración ante las hazañas de su líder y referente, en silencio, como las almorranas y sin terminar de reconocerlo, al que imitar en el campo de batalla. Los omega débiles de mente deberán cuidarse de no admirar o respetar en exceso a su alfa particular, con la intención de ser merecedores de su estima, corriendo el serio peligro de sufrir una castración en toda regla y de paso opositar al puesto de palmero, saltimbanqui y celestino, todo en uno, de compañía. Los hay que se conforman con oler la comida y no degustarla, cosas de la anorexia sexual que les sacia viendo a otros comer.

El concepto de hembra alfa, si es que su acuñación tiene sentido, difiere del de su homónimo masculino en la visión que uno y otro sexo tienen de las relaciones. No es más que un compendio de cualidades físicas superiores a ojos de los hombres, un estado al que puede llegarse por medio de 'actualizaciones del sistema', ya sean eventuales (flequillito puteril, maquillaje, vestidito de la secta textil española,...) o (cuasi)permanentes (goma2 pal pesho, gimnasio, bronceado...). Una hembra de cualidades físicas sobresalientes y visibles con independencia de su origen, natural o artificial. Simple como los hombres, el concepto de hembra alfa es puramente visual . En cambio, el macho alfa se rodea de un halo que vá más allá de lo perceptible y que muchas veces no encuentra justificación en su cualidades físicas.

Alfa se nace y no se hace. No es un status que se alcance por promoción, distinto es que dentro de ésta y las otras subespecies masculinas se pueda mejorar a nivel interno. El hacer ejercicio físico y 'mazarse' - del madrilense 'mazo', mucho- en el gimnasio llega a otorgar un plus de confianza innato a casi cualquier hombre - garantizado por un humilde servidor - lo que conduce a un aumento de las conquistas. Intentar ser más agradable e ingenioso, también. Sin embargo, erróneamente se tiende a pensar que se ha alcanzado la Tierra Prometida, se ha despertado del letargo al alfa momificado que llevamos dentro. No, todos habrán podido comprobar que frente a la más mínima duda o inseguridad esa realidad remachada cede y se desploma.  la falta de naturalidad por representar un papel que no nos corresponde pasa factura, desgasta; se baja la guardia y mostramos nuestra verdadera identidad, ésa que sin forzar, seduce a las féminas en el caso de los alfa. No se puede mantener la obra de teatro funcionando 24 horas ni hacer trabajar a una calabaza a modo de carroza full time. Porque ser alfa implica no tener que esforzarse, no necesitar de gimnasios ni de arengas a uno mismo para afrontar con más seguridad una conversación. Su sola presencia acciona el interruptor de la atracción animal en una mujer.

El alfa es un fenómeno de la naturaleza. Digno de estudio, deberían tomársele muestras fisiológicas que arrojaran luz sobre qué consiste realmente todo el tinglado del amor cuando, tal vez, otros machos no agraciados con semejante don pierdan el tiempo y malgasten fuerzas por intentar representar un rol que la naturaleza les ha negado desde la cuna.

El arrollador éxito del alfa no siempre será comprendido por sus subordinados. Llegará el momento en que sus gregarios, no por ello poniendo en duda su atractivo natural ni liderazgo, se cuestionarán la infalibilidad de su superior con un: '¿Vale, pero por qué liga tanto si no tiene nada?' Pregunta que, a su vez, merece ser contestada con el eslogan de cierta marca de compresas: 'A qué huele lo que no huele?'.

Enlace a la Cuarta Parte

5 jun 2012

Las mujeres (Segunda Parte): La burbuja inmobiliaria, el sugerente símil

Las mujeres (Primera Parte)

Érase un país llamado España en el que, hasta cierto tiempo, el acceso a una vivienda estaba al alcance de casi cualquier trabajador; llevaba sus años, sin duda, aunque su adquisición no había alcanzado las cotas quiméricas que ostenta hoy en día. La gente se lanzó a comprar sin criterio, inflando los precios hasta niveles irreales para ciertos tipos de ellas.

Paralelamente, un fenómeno de similares características se gestaba en el mercado español de la carne. Los hombres, inspirados por internet y la tv, que proclamaban el libertinaje enmascarándolo bajo la libertad individual, junto con su innato instinto sexual, se lanzaron a la búsqueda de féminas con las que cumplir sus fantasías. El 'ladrillo', directa o indirectamente, alimentó el bolsillo de los españoles y con ello, entre otras cosas, sus posibilidades de explorar con éxito territorios frecuentados por aquellas mujeres más proclives al flirteo y al juego amoroso. Salidas nocturnas, pubs, cine, cenas...facilitaban el poder contactar con ellas. Sin duda, de entre la amalgama de gente joven destacaba una nueva especie que nunca antes había existido en este país: el paleta con recursos.

El dudoso gusto de los hombres en estos menesteres tenía por objetivo saciar su curiosidad sexual sin reparar, en muchos casos, en la calidad de las candidatas. El número de demandantes que se sumaban al carro de la lascivia aumentaba vertiginosamente, crecimiento auspiciado en algunos casos por el desprestigio que marcaba a aquéllos que no se sometían a la nueva moda de fornicar con asiduidad. Dicho finamente, si no follabas eras un mierdas.

Los sitios a los que concurrían las hembras no pudieron asimilar la avalancha de jóvenes atraidos por las historias que los folladores pro u ocasionales de sus círculos íntimos les relataban y que les impelían a cruzar la frontera al mundo real para dejar atrás madrugadas de fin de semana en las que degradaban su vista intentando atisbar un chumino o una teta entre tanta emisión codificada. Los Neo de Pornomatrix eran capaces de descifrar ese caótico 'código' de líneas negras y grises que se entrecruzaban y visualizar toda una escena digna de las grandes producciones pornográficas que adquiría aquella mítica cadena llamada Canal +. Los 'tstststsststts', 'wowowowoow', 'tstststtststs' en los que se convertían los diálogos no eran problema puesto que, a qué hombre le importa el hilo argumental de este género?! También los había menos sibaritas y más prácticos que recorrían las cadenas locales en busca de porno más de andar por casa. A finales de los 90 y principios de la siguiente década (Cómo cojones se escribiría? 00? Parece una cerveza chunga...) aquéllas no estaban para despilfarrar y tiraban de material de los 80 y, a lo sumo, de principios de los 90 en los que el rasurado y la escenografía cuidadas brillaban por su ausencia. En fin, que me enrollo.  El resultado fue el mismo que en el caso del boom inmobiliario: muchos pretendientes para un mismo objetivo. Y, como ya se sabe, la disponibilidad y lo solicitado que se encuentre el producto están íntimamente relacionados con su valor final, entendiendo como tal lo que nos va a costar conseguirlo y no una cuantificación pura acorde a sus virtudes; hablando en plata, lo que viene siendo la sobrevaloración de las mujeres.

La catástrofe para el género masculino estaba servida, cuando aquéllas que en otra época se hubiesen conformado con tener un noviete fiel, o ni eso, una vida dedicada al punto de cruz hasta su último aliento, comenzaron a disponer de una lista de candidatos de la cual podían escogerlos a su antojo - maldita sea! -. Si antes una  vivienda (mujer) pequeña (poco agraciada), mal hecha (fea) y en un barrio de no mucha categoría (sin brillantez intelectual y hasta con poca educación) estaba casi regalada (regalada) ahora se vendía como una bicoca en la que su valor de mercado había aumentado considerablemente. La reacción en cadena hizo todavía más inaccesibles las viviendas de calidad superior. Minipisos para casi todos, y gracias.

Los encuentros sexuales hombre-mujer pasaron a convertirse en una desenfrenada carrera, en una lista llena de nombres que tachar y a los que someter a recuento y exposición cuales trofeos en futuras reuniones de amigos. Las conversaciones de hombres pueden discurrir por derroteros mucho más intelectuales que los del balompié pero, sin duda, aquéllas con tintes sexuales (o erótico-festivas, como se empeñan muchos en decir en los últimos tiempos) son las que aunan originalidad, intriga, humor y hasta socarronería. No nos engañemos, el distintivo de éxito de un hombre a ojos de otros se mide, en últimas instancias, en el terreno sexual. Habiendo abandonado la lucha cuerpo a cuerpo de otros tiempos blandiendo una espada, la batalla de los egos masculinos se dirime con el invisible florete de la actividad sexual. Sutil, sin querer hacer sangre, pero queriendo marcar el punto en el marcador global con el que poder un día decir con la boca abierta 'pero si follo más que tú, chaval!'. Tanta presión conduce siempre a la desesperación, a las prisas por follar, redundando este comportamiento en la problemática del egómetro femenino que se dispara más todavía.

Enlace a la Tercera Parte

8 may 2012

Las mujeres (Primera Parte)

El cuerpo me pide reordenar mis ideas, conformadas a lo largo de los años y de las experiencias vividas. No es ésta una celebración arrogante a mi supuesta madurez intelectual por haber cumplido los treinta; extraña coincidencia, sin embargo, el hacerlo justo ahora a tan significativa edad. El impulso irrefrenable por plasmar mi aprendizaje en este blog tiene por finalidad el constituir mi propio cuaderno de bitácora, al que acudir cuando vuelvan a asaltarme las recurrentes dudas que han hecho acto de presencia en mis relaciones con el sexo femenino. Al mismo tiempo, la considero una referencia muy válida para todos aquellos inexpertos en el asunto que buscan consejo para curarse en salud.

Espero que esto me sirva de una vez por todas para asumir tan absurda realidad y me permita aceptarla como una premisa de la que partir siempre ante eventuales encuentros con el sexo femenino. Una enseñanza con la que evitarme futuros malos tragos.

Resulta extraño, ya sea por mi carácter indeciso o por mi falta de confianza en mi mismo, siempre he tardado en tomar como verdad o ley lo que otros han hecho en tres o cuatro lecciones que les haya dado la vida en un asunto determinado. En este tema en concreto no iba a ser menos. Me cuesta hacer afirmaciones categóricas sobre la vida, en general, y sobre los comportamientos que atañen a cualquier colectivo, en particular. En definitiva, no me gustan las generalizaciones. Gran parte de ellas, a parte de su propia naturaleza irracional e injusta, suelen tener connotaciones negativas que restan posibilidades a la hora de relacionarse con los demás.

No obstante, la que voy a exponer a continuación es la única que he acabado aceptando ante los reiterados 'tropiezos' que he tenido con la misma jodida piedra. La postura que ahora defiendo no atenta contra la dignidad de las mujeres. 'Mi' TODAS PUTAS (TDS PTS de ahora en adelante) no conlleva el considerarlas como meros trozos de carne, al contrario, de ser así, tan simple dogma me simplificaría mucho la vida de ser yo un hombre que buscase únicamente el acostarse con ellas. Es decir, si mi única pretensión fuese sexual una regla tan favorable a este supuesto modo de pensar no debería haberme provocado los quebraderos de cabeza que he sufrido a lo largo de mi vida con las mujeres.

Esta afirmación tampoco me lleva a cuestionar sus capacidades y derechos, iguales a los de cualquier otra persona (me da vergüenza hasta tener que aclarlo). Desde que tengo uso de razón, no he hecho distinción alguna entre sexos. No me ha sido necesario aprender la 'consigna' de la igualdad entre géneros sino que desde la más tierna infancia la he asumido como algo natural, sin jamás plantearme siquiera la cuestión en sí. En otras palabras, sólo pretendo escanear a las mujeres desde la óptica de las relaciones y de mi propia experiencia.


El sexo y las mujeres: base 'científica'

De lo aprendido durante estos años destaco el saber que la mayoría de las mujeres, de partida, no quieren ser queridas sino deseadas; el deseo que nace del instinto carnal que despiertan en los hombres. Tienen la necesidad de satisfacer los impulsos primitivos de sus 'parejas', no tanto por hacer lo mismo con los suyos propios, sino por sentir que entre sus piernas el 'macho' está descargando toda su fuerza y adrenalina tras haber sucumbido al colorido plumaje de la fémina. Ella llena su ego y disfruta al saber que sus atributos - principalmente los físicos, por mucho que digan lo contrario - han provocado el delirio del hombre que ahora embiste resoplando entre sus piernas.

Mi visión particular no pretende constituir crítica alguna ante tal comportamiento. La pauta que tanto se repite entre ellas quizás sea una suerte de mecanismo del que se vale la naturaleza para asegurar nuestra perpetuación como especie. La pieza que encaja perfectamente con la conducta sexual masculina: el que tiene hambre y el que deja comer. Y, por supuesto, creo firmemente que encuentran placer en ello y que no se trata de un simple acto de anorgasmia vanidosa. Es decir, no estoy dando a entender una comparativa 'falsedad' vs 'espontáneidad' por parte de uno y otro sexo. A mi parecer, cada uno de ellos ha sido programado para encontrar el disfrute por distintas vías y, a priori, si ambos lo hacen respetando a la otra persona no lo considero malo en si mismo. Resulta muy curioso ver cómo la naturaleza ha dotado a ambos sexos de dos concepciones distintas del placer, aunque totalmente complementarias, para asegurarse nuestra supervivencia. Nosotros danzando al son de las pasiones, montando un tenderete de sentimientos para sentirnos especiales y todo ello no es otra cosa que la distracción de la que se sirve la naturaleza para acercarnos los unos a los otros, copular, reproducirnos y morir (hasta luego Lucas!). Es ésta una simple lectura pseudocientífica del fenómeno de la atracción sexual. Dejando claro que lo expuesto hace referencia a lo que teóricamente mueve a las mujeres en el seno de una atracción pura. Otra cosa son las innumerables combinaciones que se dan en la realidad en forma de folleteos, rolletes e incluso parejas en las que el acercamiento se produce por otros mecanismos y que, en mi opinión, ya constituyen una base endeble para el éxito de las mismas.

Es probable que su conducta orientada a satisfacer, inconscientemente, los deseos masculinos, sea un residuo del pasado en el que su subsistencia dependía directamente del sexo opuesto. El deseo del hombre por poseerlas era el reconocimiento oficial a sus virtudes físicas, que se recompensaban a base de protección - en el sentido más amplio de la palabra -. Hoy en día sentirse deseada tiene un trasfondo en el que se mezclan lo sexual y lo material de manera indisoluble, es el supuesto triunfo de la genética respecto al de las competidoras, es el saber que tienen un valor, a tasar por medio de los gastos asociados a futuras cenas, regalos, viajes,...lo que les dará una idea de hasta dónde puede llegar el macho por 'protegerlas' - guiño, guiño -. El paleolítico queda a la vuelta de la esquina.

Esto no imposibilita a las mujeres el llegar a querer a un hombre, aunque en los comienzos estoy completamente seguro de que su objetivo inicial no es precisamente ése, por mucho que se autoproclamen las abanderadas del amor.

Digamos que limpiando las relaciones actuales de charlas, viajes románticos, paseos, cenas con las familias,... en definitiva, todas las escenas cotidianas de una pareja, el esqueleto y sustento de toda relación tendrá que satisfacer, continuamente, la regla básica del deseo. Otra cosa es que, por varias circunstancias, la relación continue más allá de la defunción de la llama que la avivaba.

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